Tres fórmulas según el momento
Tras unos días, confirma recepción. Después, pregunta por una duda concreta. Si la propuesta lleva tiempo parada, ofrece cerrarla o dejarla en pausa sin insistir.
- “¿Has podido abrir la propuesta?”
- “¿Quieres que revisemos la partida de…?”
- “Si ahora no es el momento, la dejo en pausa sin problema.”
Personaliza una línea
Menciona un acabado, una fecha o una decisión que realmente aparezca en el presupuesto. Esa línea demuestra que no es un mensaje masivo y ayuda a continuar la conversación.
- Nombre del cliente
- Trabajo y referencia
- Duda o decisión pendiente
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Mensaje listo para adaptar
“Hola, Sergio. Te escribo por el presupuesto PA-042 de la instalación eléctrica que te envié el martes. ¿Has podido revisarlo? Si quieres, vemos la diferencia entre las dos opciones de mecanismos; y si lo dejas para más adelante, dímelo y lo cierro sin problema.”
Errores frecuentes
- Escribir “¿y?” o “¿lo vas a hacer?” sin contexto
- No aceptar una respuesta negativa
- No adaptar el mensaje al oficio y al momento