El mínimo viable de un CRM
Necesitas una ficha de cliente, oportunidades separadas, estados comprensibles y un lugar para la próxima acción. El objetivo es recuperar el contexto en segundos.
- Cliente y datos de contacto
- Trabajo, importe y fecha de envío
- Estado: borrador, enviado, pendiente, aceptado o perdido
- Próxima acción con fecha
Evita el CRM que no usarás
Si registrar una oportunidad tarda más que hacer el presupuesto, el sistema acabará vacío. Empieza con pocos campos y añade detalle solo cuando cambie una decisión.
- Usa nombres de estados que describan acciones
- Separa notas internas del texto enviado
- Revisa pendientes al iniciar la jornada
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Ficha útil para una instalación
La ficha debe permitir recordar el lugar, el alcance, el documento enviado y la duda que queda abierta, sin revisar seis conversaciones.
Errores frecuentes
- Comprar un CRM por sus automatizaciones y no por su uso diario
- Crear estados demasiado vagos
- No distinguir cliente, contacto y oportunidad