Paso 1: describe el trabajo antes de poner precio
Anota qué ha pedido el cliente, qué has visto en la visita y qué decisiones siguen abiertas. Esta preparación evita que el total parezca una cifra sin explicación.
- Ubicación y zonas incluidas
- Mediciones, fotografías o referencias disponibles
- Materiales elegidos y alternativas pendientes
Paso 2: crea, revisa y comparte
Agrupa las partidas por fases o por resultado. Revisa que el IVA esté separado, añade el plazo y la validez, y envía la propuesta con un mensaje que resuma el trabajo y ofrezca resolver dudas.
- Usa una referencia que puedas localizar después
- Comprueba que el total coincide con el detalle
- Propón un momento razonable para comentar la propuesta
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Ejemplo: presupuesto para cambiar seis ventanas
La estructura permite distinguir carpintería, retirada y remates, que suelen confundirse cuando solo se indica “cambio de ventanas”.
Errores frecuentes
- Empezar por el precio sin fijar el alcance
- Dejar el IVA o los plazos para una conversación posterior
- No guardar la versión que se ha enviado