Funciones que sí afectan al día a día
Busca edición rápida de partidas, reutilización de estructuras, cálculo de impuestos, datos del cliente y una forma sencilla de compartir. Para muchos oficios también importan las fotos, las opciones y las condiciones por trabajo.
- Plantillas editables por tipo de servicio
- Precios y unidades visibles para evitar errores
- Estado del presupuesto y próxima acción
Prueba el flujo completo
No evalúes solo si el documento “queda bonito”. Crea un presupuesto de prueba, ábrelo desde el móvil, envíatelo como cliente y comprueba si sabrías qué hacer después.
- Tiempo para crear una propuesta habitual
- Claridad al leerla en una pantalla pequeña
- Facilidad para localizar un pendiente una semana después
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Caso de prueba: reparación de persiana
Un flujo sencillo debe permitir separar visita, piezas y mano de obra, además de dejar constancia de si el cliente acepta o pide otra opción.
Errores frecuentes
- Elegir por el número de funciones y no por el flujo
- No comprobar la experiencia del cliente
- No leer las condiciones de acceso o exportación