Distingue visita, piezas y ejecución
El cliente entiende mejor el precio si ve qué parte corresponde al diagnóstico, qué materiales se instalarán y cuánto trabajo requiere. En urgencias, la franja horaria también debe quedar clara.
- Medidas y modelos cuando afecten al precio
- Prueba de funcionamiento o estanqueidad
- Retirada del material sustituido
Protege el alcance sin sonar evasivo
Explica qué no se puede comprobar y cómo se autorizarán trabajos adicionales. Una condición precisa transmite más confianza que un “ya veremos” en el chat.
- Avería oculta
- Acceso bloqueado
- Daños previos en paredes o muebles
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Ejemplo: fuga en cocina
El cliente puede distinguir la solución prevista de una posible reparación adicional tras abrir el mueble.
Errores frecuentes
- Enviar un precio cerrado sin explicar el diagnóstico
- No indicar recargos de urgencia
- No pedir autorización para trabajos no previstos