Explica el resultado antes del total
Resume qué quedará terminado y qué has tenido en cuenta. Después guía la lectura hacia las partidas principales, las alternativas y las exclusiones; el total tendrá contexto.
- Resultado esperado
- Partidas que más cambian el precio
- Decisiones que el cliente debe tomar
Termina con un siguiente paso
No cierres con un “ya me dirás”. Propón aceptar el alcance, elegir una opción, reservar una visita o fijar una fecha para dudas. Una acción concreta reduce la fricción sin presionar.
- Pregunta fácil de responder
- Fecha realista de revisión
- Salida respetuosa si no es el momento
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Ejemplo de presentación en tres frases
“Te envío la propuesta para dejar terminada la terraza. He separado impermeabilización, acabado y retirada para que puedas ver qué incluye cada parte. Si te parece, el jueves revisamos la opción de acabado y el plazo.”
Errores frecuentes
- Mandar el archivo sin explicación
- Empezar defendiendo el precio
- Pedir una decisión sin ofrecer resolver dudas