Tres preguntas mejores que “¿qué te parece?”
Pregunta si ha podido revisar la partida principal, si necesita comparar una alternativa o si la fecha propuesta sigue encajando. Son preguntas concretas y más sencillas de contestar.
- ¿Hay alguna partida que quieras que te explique?
- ¿Prefieres mantener el alcance o ver una opción más ajustada?
- ¿Sigue encajando empezar durante la semana del 15?
Cierra el bucle
Cuando el cliente acepta, confirma alcance, fecha y siguiente paso. Cuando rechaza o aplaza, agradece la respuesta y anota el motivo. Una oportunidad cerrada también ordena tu agenda.
- Aceptado: confirmar por escrito
- Aplazado: fijar recordatorio solo si lo acuerdan
- No continúa: cerrar sin insistir
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Seguimiento de una reforma pequeña
Una semana después del envío, el mensaje puede centrarse en una elección pendiente —azulejo, grifería o fecha— en lugar de pedir una respuesta genérica.
Errores frecuentes
- Mandar varios mensajes el mismo día
- Crear urgencia artificial con una fecha que no existe
- Cambiar todo el presupuesto ante la primera duda