Primero calcula el coste completo
Suma materiales, horas de trabajo, desplazamientos, medios auxiliares, residuos y una parte razonable de costes indirectos. Si una partida depende de una medición, marca la hipótesis que estás usando.
- Material comprado y consumido
- Horas propias o de colaboradores
- Transporte, residuos y coordinación
- Costes indirectos repartidos con un criterio estable
Después interpreta el margen
El margen estimado es la diferencia entre el precio sin IVA y el coste completo. Úsalo para comparar propuestas y detectar dónde se pierde rentabilidad; no lo confundas con el total cobrado al cliente.
- Calcula antes de enviar
- Compara previsto frente a real al terminar
- Revisa cambios de alcance antes de ejecutarlos
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Ejemplo: reforma parcial de baño
El IVA se muestra aparte porque se repercute al cliente; el margen se analiza sobre la base imponible y los costes reales.
Errores frecuentes
- Calcular margen sobre un precio con IVA
- Olvidar compras pequeñas y retirada de residuos
- Aplicar el mismo porcentaje a trabajos con riesgos distintos