Distingue rechazo de silencio
Un “no seguimos” aporta información diferente a un presupuesto pendiente. No mezcles ambas situaciones en la tasa de aceptación: cada una necesita una acción y un aprendizaje distinto.
- Precio o alcance
- Plazo o disponibilidad
- Cliente ha elegido otra opción
- No es el momento
- Sin respuesta
Pregunta una vez y cierra bien
Puedes agradecer la respuesta y preguntar si hubo una duda concreta que te ayude a mejorar. No conviertas el aprendizaje en una negociación automática ni sigas escribiendo si la persona ha pedido que no lo hagas.
- Agradecer y dejar la puerta abierta
- Anotar motivo y fecha
- Cerrar el seguimiento sin insistencia
Revisión antes de enviar
La información que no debería faltar
Adapta esta revisión a tu oficio y al tamaño del trabajo. El cliente debería poder entender la propuesta sin tener que reconstruirla a partir de mensajes sueltos.
- Datos del profesional y del cliente, fecha, referencia y zona del trabajo.
- Alcance descrito por partidas: unidades, mediciones, materiales, calidades y mano de obra.
- Opcionales, alternativas y exclusiones separadas del trabajo incluido.
- Subtotal, IVA aplicado y total final, con importes coherentes entre sí.
- Plazo estimado, condiciones de inicio y fecha de validez del presupuesto.
- Forma de pago, anticipo si lo hay, garantía aplicable y cómo aprobar cambios.
- Una forma clara de aceptar o responder y una próxima acción después del envío.
Mensaje para cerrar una oportunidad
“Gracias por avisarme, Laura. Entiendo que finalmente no sigáis con la propuesta de pintura. Si te apetece compartir si influyó el alcance, el plazo o el precio, me ayudará a mejorar; en cualquier caso, cierro el seguimiento sin problema.”
Errores frecuentes
- Bajar el precio sin saber por qué
- Discutir la decisión del cliente
- Contar un pendiente como un rechazo confirmado